MAIRI: Charla Síndrome Impostora
MAIRI: Charla Síndrome Impostora
Facilitar talleres con mujeres es una de las formas más honestas que conozco de trabajar la salud mental. En Galdakao pude compartir un encuentro sobre el síndrome de la impostora pensado no como una charla al uso, sino como un espacio vivo, donde la palabra circuló, las experiencias se encontraron y muchas mujeres pudieron reconocerse unas en otras. Un tiempo para parar, reflexionar y escucharnos juntas.

MAIRI: Emakume Feminista Batza
Recientemente tuve el privilegio de compartir un espacio de reflexión y encuentro con la asociación de mujeres en Galdakao. MAIRI, un colectivo comprometido con el empoderamiento, la construcción de alianzas entre mujeres y la visibilización de las violencias de género. Ofrece también orientación sobre recursos disponibles, promueve la erradicación de estereotipos y trabaja por mejorar la autoestima y la calidad de vida de las mujeres desde múltiples perspectivas.
EL SINDROME DE LA IMPOSTORA
La propuesta que traje fue una charla–taller sobre el síndrome de la impostora, un concepto cada vez más nombrado, pero que sigue vivenciándose muchas veces en silencio. Hablar de la impostora no es hablar de inseguridad individual ni de falta de capacidad, sino de cómo muchas mujeres, incluso siendo válidas y competentes, sienten que no merecen el lugar que ocupan, que han llegado "por suerte" o que en cualquier momento serán descubiertas.
Desde una mirada psicológica y feminista, el síndrome de la impostora nos invita a mirar más allá de lo personal y preguntarnos por el contexto: cómo hemos sido educadas, qué expectativas se han puesto sobre nosotras, qué espacios se nos han permitido (o no) ocupar y qué precio emocional pagamos por hacerlo. Por eso, abordarlo en grupo cobra un sentido especial: cuando una mujer pone palabras a esa duda interna, muchas otras se reconocen en ella. Y ahí, algo empieza a aflojar.

UN ESPACIO DE ESCUCHA Y CONEXIÓN
Más allá de explicar conceptos, lo que hizo especial este encuentro fue la participación activa de todas. Se generaron comentarios diversos, se resolvieron dudas, pero, sobre todo, las mujeres escucharon a otras. Y ese acto de escuchar, sin juzgar, con empatía, es uno de los pilares fundamentales de la salud emocional.
Para mí, como psicóloga, fue tan enriquecedor como para las propias participantes: no solo se trató de una exposición teórica, sino de una experiencia colaborativa, en la que cada voz aportó sentido y profundidad al tema. Ese intercambio de experiencias, sensaciones, inquietudes, creó un espacio de reflexión auténtica que difícilmente se alcanza en charlas unidireccionales.
TALLERES QUE NOS TRANSFORMAN A TODAS
Cuando trabajo en formato de taller dinámico, la escucha mutua se vuelve un recurso terapéutico en sí mismo. El diálogo entre las participantes, las preguntas espontáneas, los silencios respetados… todo contribuye a construir un sentido de pertenencia y validación que trasciende la teoría psicológica. Este modelo de trabajo (que combina presentación y participación activa) me recuerda que la divulgación de salud mental no es solo transmitir información, sino crear tejido relacional y emocional entre personas.
Quiero destacar también una dinámica muy especial que surgió de forma colaborativa: una propuesta que permitió a cada mujer llevarse un mensaje significativo a casa. Fue una iniciativa preciosa, fruto de la propia creatividad del grupo, y que simboliza lo valioso de co-construir herramientas de significado juntas.
GRATITUD QUE SE COMPARTE
Agradezco profundamente a Bego, por su acogida, por abrirme las puertas de este espacio y por facilitar cada paso para que esta charla fuera posible. También quiero agradecer a Leire, que se animó a proponer la dinámica que marcó un momento muy bonito en la jornada.
Y, por supuesto, gracias a todas las mujeres que participaron: por su presencia, por sus miradas, por la apertura con que compartieron y escucharon. Aunque solo fuera por esto, ya vale la pena seguir creando estos espacios.
CONCLUSIÓN
La salud mental no se cuida solo desde la consulta individual o la teoría. También se nutre en espacios de comunidad, de encuentro, de reflexión compartida y de escucha profunda.
Eskerrik asko MAIRIri eta partehartzaile guztiei. Elkarri entzutea da elkarrekin egoteko modurik ederrena.